Bud Black. (Morry Gash/AP)

PEORIA, Arizona - Los ejecutivos de los Padres de San Diego están convencidos - y sus argumentos son bastante convincentes - con respecto a lo siguiente:

Mejor salud y un mejor pitcheo harían de los Padres un equipo contendiente en el 2014.

Ese es el punto de vista compartido por el gerente general del club, Josh Byrnes, y el capataz Bud Black.

No son expectativas irracionales. Hay motivos sólidos, válidos e imparciales para creer que el pitcheo de San Diego será mejor este año que en el 2013.

La salud, obviamente, es más difícil de pronosticar. Pero los Padres consideran que ya es hora de que tengan una buena racha en ese sentido.

"En cuanto a la salud se refiere, en los últimos dos años hemos estado entre los equipos (con más juegos perdidos debido a lesiones)", dijo Byrnes. "Por lo tanto, un año de salud normal representaría una gran mejoría".

"Como todos los equipos, necesitamos tener a nuestros mejores jugadores en el terreno durante la mayor parte de la temporada", dijo Black. "(En el 2013), se perdieron demasiado tiempo (el jardinero Carlos) Quentin, (el inicialista cubano) Yonder Alonso y (el infielder) Jedd Gyorko. (El campocorto nicaragüense Everth) Cabrera perdió 50 juegos. (El receptor cubano Yasmani) Grandal se ausentó por más de 100 partidos. Muchos muchachos estuvieron fuera de acción. No son excusas, sino la realidad. Es preciso que nuestros mejores jugadores se mantengan en el terreno".

Además de sufrir lesiones, Grandal y Cabrera fueron suspendidos 50 juegos cada uno por violar el programa antidopaje de Grandes Ligas.

El pitcheo representa una esperanza más concreta para los Padres.

"En los últimos años, nos las hemos tenido que arreglar como sea con nuestro pitcheo," dijo Byrnes. "Y ahora contamos con algunos muchachos que se han desarrollado y se han establecido como abridores; (Andrew) Cashner y (Tyson) Ross. Pudimos conseguir a (Ian) Kennedy y a (Josh) Johnson.

"Los entrenamientos pueden ser engañosos de muchas formas, pero te permiten observar el desfile de brazos. Vemos con buenos ojos los prospectos que hay detrás de estos muchachos.

"Si vamos a hacer lo necesario para estar jugando en octubre, nuestro pitcheo tendrá que ser de calibre de postemporada. Y hay posibilidades de que así sea".

Si Kennedy, de 29 años de edad, y Johnson, de 30, pueden rendir como lo hicieron no hace mucho tiempo, el cuerpo monticular de los Frailes ya sería mejor. Ambos pitchers son lo suficientemente joven como para recuperar la forma. Kennedy tuvo marca de 21-4 con un promedio de carreras limpias de 2.88 por Arizona en el 2011. Johnson encabezó la Liga Nacional con efectividad de 2.30 en el 2010 por los Marlins.

Ross tuvo un promedio de carreras limpias de 2.95 en sus últimas 13 aperturas del 2013. Eric Stults se estableció como un abridor consistente. Y Cashner, con una labor impresionante en la segunda mitad, ofreció la esperanza de un mejor desempeño en el futuro.

"No cabe duda de que, fundamentalmente, con su envío, su mecánica, el movimiento de su brazo y su material, hay una gran fundación ahí para mucho éxito", dijo Black acerca de Cashner. "Todos sabemos que triunfar implica mucho más que eso. Pero tiene muchas cosas a su favor ahora mismo. Lo que hizo en la segunda mitad del año pasado fue un pequeño avance de lo que creemos es capaz de hacer a largo plazo".

Black está convencido de que el pitcheo de San Diego es lo suficientemente talentoso como para que el club dé la pelea.

"Basado en lo que vi en la segunda mitad (del 2013), creo que así debe ocurrir", dijo Black. "Tenemos un grupo de pitchers en que confiamos va a lanzar bien. Creo que tenemos el talento necesario en la lomita con los 12 lanzadores que van a formar parte del equipo".

La actitud de los Padres como organización se puede describir como ingeniosa y oportunista. Competir en el Oeste de la Liga Nacional se ha vuelto más difícil en los últimos años. Los Gigantes ganaron la Serie Mundial en el 2010 y el 2012 y la nómina de los Dodgers ha alcanzado proporciones nunca vistas antes.

"Cualquier deporte va a tener superpotencias", dijo Byrnes. "Hay equipos de mercado grande y de renombre y tenemos que encontrar la manera de vencerlos. Eso es parte de la diversión.

"Oakland y Tampa Bay han puesto el estándar muy alto. Se puede lograr. No se trata de intentar ser los Dodgers, sino de superar a los Dodgers…El momento ha llegado".

De hecho, Byrnes señala que los dueños han aumentado la nómina del club, lo cual les ha permitido retener a Quentin y al cerrador Huston Street, además de adquirir a Johnson y al preparador de mesa dominicano Joaquín Benoit.

En lugar de quejarse de ser un equipo de mercado pequeño, los Padres le han buscado el lado positivo. Su pitcheo bien podría dar un gran paso colectivo hacia adelante en el 2014. Y sus esperanzas de disfrutar de un año en salud tampoco son descabelladas.