Jhonny Peralta

NUEVA YORK -- Jhonny Peralta es un torpedero de 32 años, con bateo respetable y defensa promedio. En 2013 purgó una suspensión de 50 juegos al verse involucrado en el escándalo de la clínica Biogenesis. Acaba de firmar un contrato con los Cardenales de San Luis por 53 millones de dólares y cuatro años.

John Mozeliak es el gerente de los Cardenales, que vienen de perder una Serie Mundial. La posición de campocorto era la más frágil del equipo y el dominicano Peralta era la mejor opción disponible en el mercado de agentes libres. Adquirir los servicios de un pelotero marcado en un caso de dopaje no le incomoda: el equipo no asumirá el papel de "policía de la moral", dijo.

Brad Ziegler es un relevista que viene de conseguir 13 rescates con los Diamondbacks de Arizona. Es el representante de su equipo ante el sindicato de jugadores. Está en desacuerdo con el fichaje de Peralta: "Hacer trampa tiene recompensa... Muchas gracias, dueños, por estimular el uso de PED (las siglas en inglés sobre sustancias dopantes)", escribió en su cuenta de Twitter tras enterarse del pacto.

A los tres les asiste la razón.

Ante todo, no hay ninguna cláusula dentro del reglamento antidopaje de Grandes Ligas que indique que un pelotero no pueda ser contratado tras cumplir con una suspensión o que establezca parámetros sobre lo que deba cobrar como salario.

La que se avecina será la temporada en la que las arcas de los equipos empezarán a recibir los ingresos nuevos contratos de televisión, unos 1.500 millones de dólares por año.

Hay dinero para gastar, por raudales. Tampoco existe una distinción si un jugador carga el estigma de una infracción por dopaje.

Peralta se suma al receptor panameño Carlos Ruiz (3 años y 26 millones para seguir con los Filis de Filadelfia) y al jardinero Marlon Byrd (2 años y 16 millones para firmar con los Piratas de Pittsburgh) dentro del grupo de agentes de libres que han negociado nuevos contratos durante este receso.

Son 95 millones acumulados entre tres jugadores sancionados por dopaje. Y aún falta que el jardinero Nelson Cruz --otro involucrado en Biogenesis-- y Bartolo Colón completen sus acuerdos.

Peralta perdió algo más de 1,6 millones de su salario de 6 millones el año pasado a raíz de la sanción. Ahora, su salario en 2014, se dispara a 15,5 millones.

Algunos, como Ziegler, verán tales contrataciones como un acto de perfidia, en el que riesgo de caer en un caso de dopaje no es impedimento para aumentar considerablemente el salario.

La realidad es que Peralta se benefició de encontrarse en el momento más oportuno para ser un torpedero en la agencia libre. El dominicano y Stephen Drew partieron como las fichas más destacadas en esa posición. El OPS de .772 de Peralta es el cuarto mejor de los campocortos en las últimas tres campañas por detrás de Troy Tulowitzki, Hanley Ramírez y José Reyes.

Repetir con el inofensivo madero de Pete Kozma (.217 de bateo y .273 de slugging) no era aceptable para los Cardenales, que en principio consideraron realizar un canje.

Peralta encajaba perfecto en el perfil que buscaba San Luis: será el único bateador derecho entre los cuatro infielders titulares. Puede jugar en otras posiciones. No perderán una selección de draft, lo cual ocurre con Drew, un bateador zurdo.

Otro factor a su cuenta es que, en ocho años de carrera, la ausencia más larga de Peralta fue por su suspensión. Promedia 149 juegos por temporada, sin haber estado en la lista de lesionados.

Bateó para .303 con 55 remolcadas y 11 jonrones en 107 juegos. De vuelta para los 10 juegos de playoffs que disputó, registró promedio de .333 con un jonrón, cuatro dobles y seis impulsadas.

Se sospechará que Biogenesis tuvo que ver con su producción en 2013, pero hay que resaltar que la clínica ya había sido clausurada. Su involucramiento fue en 2012.

Luego de someterse al reconocimiento médico el domingo, Peralta no acudió a la rueda de prensa para la presentación del acuerdo el lunes. Se puede conjeturar que no iba a querer responder a la batería de preguntas sobre Biogenesis, aunque ya cumplió con el ritual del comunicado en el que indicó que cometió un "error" y le ofreció las disculpas de rigor a los fanáticos.

Si produce con el bate, que no quepa duda que en San Luis será vitoreado. Y será abucheado con cánticos sobre esteroides en los juegos como visitantes.

Así es esto en las mayores.

El mensaje de Ziegler en Twitter, sin embargo, es una nueva señal de que es inevitable el endurecimiento de las sanciones para la próxima negociación de reglamento antidopaje.

Hace una década era inconcebible tales pronunciamientos dentro de la fraternidad de peloteros.

Mozeliak reconoció que las sanciones en vigencia no asustan. ¿Por qué los castigos deben concentrarse únicamente en los jugadores? ¿Acaso no valdría imponer algún tipo de pena a los clubes?

"Se necesita algo que disuada y ahora mismo 50 juegos no es un algo que necesariamente lo frene", dijo Mozeliak.