Rubén Amaro. (Chris Szagola/AP)

Marlon Byrd encontró la manera de reinventarse. Y ahora los Filis esperan que el veterano los ayude a hacer lo mismo.

Durante cinco campañas consecutivas, incluyendo la temporada del 2008 en la que se coronaron campeones de la Serie Mundial, los Filis gozaron de uno de los mejores lineups en Grandes Ligas. En las últimas campañas, tuvieron como meta ganar los juegos de pocas anotaciones, pero dicha estrategia sólo produjo 73 victorias en el 2013.

Del 2005 al 2010, los Filis terminaron en el primer o segundo lugar en la Liga Nacional en carreras anotadas. Pero poco a poco, la alineación fue decayendo. Figuras como el venezolano Bobby Abreu, Pat Burrell, Aaron Rowand y Raúl Ibáñez partieron, mientras que Chase Utley y Jimmy Rollins fueron envejeciendo.

Lo haya querido reconocer la gerencia o no, una era llegó a su fin cuando Ryan Howard se lesionó el tendón de Aquiles en la Serie Divisional de la Liga Nacional del 2011.

Ahora es preciso que Rollins y Utley recuperen la forma que demostraron en el 2007 cuando los Filis promediaron 5.5 carreras por partido.

Mientras tanto, el vicepresidente y gerente general del club, Rubén Amaro hijo, se dedicó a coleccionar abridores élite que con el pasar del tiempo fueron requiriendo de más y más recursos.

Cuando los Filis capturaron el banderín del Viejo Circuito por segunda campaña consecutiva en el 2009, sus tres abridores mejor pagados (Brett Myers, Jamie Moyer y Joe Blanton ) representaban el 21.3% de la nómina del club para el Día Inaugural. Pero fue Cliff Lee, adquirido a mediados de la temporada, que lució como as en los playoffs.

Ese invierno, los Filis aprovecharon la oportunidad de obtener a Roy Halladay mediante un canje. Lee fue traspasado a Seattle, pero un año después volvió a Filadelfia como agente libre. Y Cole Hamels, quien a sus 24 años de edad había lanzado 35 innings magistrales en la postemporada del 2008, se convirtió en un caballo de trabajo que exigía un compromiso económico parecido.

En el 2013, Halladay, Lee y Hamels ganaron un total de US$65.5 millones, lo cual representó el 40.9% de una nómina de $160 millones. Dicha suma, combinada con los compromisos económicos de Howard, Utley y Rollins, significa que la oficina central no tiene muchos recursos disponibles para llenar otros huecos.

Urgen jugadores jóvenes de calidad en Filadelfia, pero la finca del club no los ha producido. El jardinero izquierdo Domonic Brown, quien parecía tener un gran futuro cuando llegó a Filadelfia en el 2010 a sus 22 años de edad, decayó antes de por fin demostrar poder esporádicamente durante campaña del 2013.

En medio de todo eso, el presidente y máximo ejecutivo del club, David Montgomery, ha sido consistente a la hora de invertir para armar un equipo contendiente. De lo contrario, Amaro quizás hubiese intentado canjear a Hamels a mediados de la temporada del 2012 en lugar de extender su contrato.

Tras terminar a 23 juegos de los punteros Bravos en el 2013 en la División Este de la Liga Nacional, y con un manager sin experiencia, Ryne Sandberg, al timón, la meta de los Filis sigue siendo aprovechar cada temporada al máximo, no dar un paso hacia atrás.

Por eso existe la posibilidad de que renueven el contrato de Halladay, de 36 años de edad, cuyas últimas dos campañas han sido arruinadas por una lesión en el hombro que ha puesto en peligro su carrera. Y es por eso que Amaro no dudó en comprometerse a pagarle $16 millones a Byrd, quien también tiene 36 años de edad.

En 30 partidos de temporada regular como jardinero derecho de los Bucaneros, Byrd bateó para .318 con un OPS (porcentaje de embasarse más slugging) de .843.

Los Cachorros y los Medias Rojas cortaron vínculos con Byrd en el 2012, campaña en la que el jugador fue suspendido con 50 juegos por violar el programa antidopaje de MLB.com. En ese momento, Byrd fácilmente pudo haberse retirado, pero optó por pasar el invierno pasado en México, donde trabajó en su ofensiva. Los Mets lo invitaron a los entrenamientos y el veterano fácilmente hizo el roster del equipo grande. Antes de ser canjeado a los Piratas a mediados de la temporada, bateó para .285 con un OPS de .848 en 117 compromisos por Nueva York.

En cuanto a la tercera base se refiere, Amaro parece estarse inclinando hacia permitir que Cody Asche y el dominicano Maikel Franco compitan por el puesto, lo cual deja la receptoría como la única área que necesita atención. El club no ha descartado firmar de nuevo al agente libre Carlos Ruiz, aunque el panameño tendrá 35 años de edad cuando comience la próxima temporada.

Si los Filis estuvieran decididos a construir, Ruiz no sería una opción. Pero así no es como el equipo de Filadelfia hace las cosas.