José Fernández le mostró a su abuela su lugar favorito en Miami, el Marlins Park.

ORLANDO, Florida -- Ni en sus mayores sueños, el as cubano de los Marlins, José Fernández, se imaginó tener todos los logros que alcanzó en su brillante temporada como novato.

El serpentinero llegó a la Gran Carpa a los 20 años de edad y se convirtió en el único representante de Miami en el Juego de Estrellas. Ahora el tira fuego es un finalista para el Novato del Año en la Liga Nacional y también es candidato al Cy Young del Viejo Circuito.

Con todo lo que consiguió sobre el terreno, nada se compara con el sueño personal que se hizo realidad el fin de semana. Para su sorpresa, la abuela de Fernández, Olga, llegó de Cuba.

El reencuentro -- junto a fotografías -- fue anunciado por medio de la cuenta de Twitter de los Marlins.

"Ella es el amor de mi vida …todo lo que tengo", declaró Fernández por medio de Twitter.

Olga visitó a Miami y pudo ver dónde vive y juega su nieto. Durante el día, pasó por el Marlins Park y se tomó fotos con Fernández en la lomita.

El recorrido de Fernández es una historia de determinación y triunfo. Criado en Santa Clara, Cuba, Fernández desertó junto a su madre y hermana en el 2008. En aguas turbulentas, su madré cayó por la borda y fue rescatado por su propio hijo. El exitoso viaje llegó después de tres intentos.

Después de cada intento fallido, Fernández pasó tiempo en la cárcel. Cuando llegó a los Estados Unidos, Fernández se estableció en Tampa, Florida y surgió como un lanzador estrella en el bachillerato. Cinco años después de desetar, Fernández llegó a las Grandes Ligas.

Ahora, puede disfrutar de su éxito junto a su abuela.