BOSTON -- Terminó la racha de pitcheo sobresaliente de Michael Wacha. Y con ello se esfumaron también las esperanzas de los Cardenales.

El novato de 22 años, quien llegó a escena en las Grandes Ligas con el aplomo de un veterano, falló en el máximo foro del béisbol.

Wacha recibió seis carreras en tres entradas y dos tercios, el miércoles por la noche, y los Medias Rojas de Boston se impusieron 6-1 en el sexto juego de la Serie Mundial, para coronarse por tercera vez en 10 años.

El lanzador no se asemejó en nada al derecho de brazo potente que blanqueó una ocasión a los Piratas de Pittsburgh en la serie de primera ronda de la postemporada y que repitió la proeza dos veces frente a los Dodgers de Los Ángeles en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional, en la que se le nombró el Jugador Más Valioso.

Había maniatado también a los Medias Rojas en el segundo juego del Clásico de Otoño.

Todo ello desapareció tras un viaje que comenzó muy mal, con destino a Boston.

El vuelo de los Cardenales desde San Luis despegó aproximadamente a las 9:10 de la noche del martes, con casi seis horas de retraso. Llegó poco después de las 11:00.

Pero en el encuentro del miércoles, el vuelo de Wacha se estrelló.

Las seis carreras que permitió representaron el doble de las que había tolerado en sus otros cuatro encuentros de playoffs en forma combinada. Los cinco hits que recibió fueron casi la mitad de los 11 que le conectaron en sus otros 23 innings de postemporada.

"Cometí muchos errores", dijo Wacha. "No importa cuán fuerte puedes tirar cuando no puedes localizar bien tus pitcheos".

"Yo lo vi igualito, la agresividad estaba ahí, pero la localización no fue la mejor", añadió el jardinero Carlos Beltrán. "Los bateadores se pusieron en cuenta favorable. Con 3-1, ya saben que lo que viene es recta y aprovechan. Pero hizo un trabajo enorme y fue por él que pudimos llegar hasta aquí".

Al igual que los otros abridores de San Luis, Wacha no recibió mucho apoyo del bateo.

Los Cardenales encabezaron la Liga Nacional, con 4,8 carreras por juego, pero anotaron sólo 14 en la Serie Mundial, un promedio de 2,3. En los seis juegos ante Boston, tuvieron un promedio de .224 y batearon para .167 cuando había corredores en posición de anotar.