Pedro Álvarez (Jeff Roberson/AP)

SAN LUIS - Los números indican que el antesalista dominicano de los Piratas, Pedro Álvarez, debe colaborar lo más que pueda con el abridor Gerrit Cole.

Álvarez sonó un jonrón de dos vueltas, conectó un doble y anotó otra carrera el viernes para ayudar a Pittsburgh a vencer 7-1 a los Cardenales y emparejar la Serie Divisional de la Liga Nacional a una victoria por bando. Por su parte, Cole limitó a San Luis a una carrera y dos hits en seis innings. Contando el partido del viernes, Álvarez ha sonado siete jonrones y ha remolcado 20 carreras con Cole en la lomita.

Cuando Álvarez logra conectarle a la bola, los resultados son algo especial. El viernes, se fue de 4-2 en el Juego 2 de la SDLN - mejor que acostumbra contra los Cardenales - pero continuó con su tendencia de hacer daño con sus batazos.

Álvarez bateó un cuadrangular contra Adam Wainwright para producir la única carrera de los Piratas en la derrota por 9-1 el jueves. El viernes, convirtió una recta de Lance Lynn en un doble y anotó gracias a un sencillo de Cole. En su siguiente turno al bate, puso una recta de Lynn del otro lado de la cerca del jardín central con un corredor en base para darle a Pittsburgh una ventaja de 3-0.

"Es un bateador bueno - encabezó la Liga Nacional en jonrones", señaló Lynn. "La forma en que la bola estuvo caminando, puso dos bolas en el aire que caminaron bien y le dieron buenos resultados".

Incluyendo la temporada regular, el quisqueyano batea para .205 en 83 turnos al bate contra el pitcheo de San Luis este año, pero suma tres vuelacercas y 15 carreras producidas en esos partidos. Dicho desempeño es uno de los motivos por los cuales los Piratas han ganado 11 de sus 21 choques con los Cardenales en el 2013.

"No hay nada mejor que cuando el bate de Pedro se calienta de la forma indicada", dijo el manager de Pittsburgh, Clint Hurdle. "No hay un estadio de la cual no pueda sacar (la bola). La puede mandar de un extremo a otro. Aun cuando no le da bien a la bola, la pone del otro lado de la cerca.

"No le dio de lleno a ese doble y (aún así) rebotó por encima de la cerca. Luego le dio más directo y la sacó para un jonrón. Se ha convertido en un ligamayorista muy productivo y representa una amenaza cada vez que sale a batear".

Álvarez, quien terminó la campaña regular bateando para .233 y encabezó el Viejo Circuito con 36 jonrones y 186 ponches, dice que disfruta los altibajos de enfrentarse a los temidos lanzadores de los Cardenales.

"Ellos requieren que des lo mejor de ti todo el tiempo - completa concentración con cada lanzamiento", dijo Álvarez. "Y tratar de aprovechar y conectarle a un error porque no suelen cometer muchos. Trato de competir con cada pitcheo porque eso es lo que te exigen dado lo buenos que son".