Max Scherzer. (Paul Sancya/AP)

OAKLAND - Durante muchos años, el as indiscutible de los Tigres de Detroit fue Justin Verlander, quien hace dos años fue ganador tanto del Cy Young como del premio al Jugador Más Valioso de la Liga Americana.

Sin embargo, en el 2013 surgió Max Scherzer como el abridor más destacado de la rotación de los felinos. Scherzer no sólo puso números más dominantes que Verlander en cuanto a estadísticas tradicionales como victorias, efectividad y ponches, sino también en categorías como WHIP, hits por cada nueve innings y proporción de abanicados y bases por bolas.

Entonces, aunque muchos seguidores de los Tigres clamaban por la presencia de Verlander en la lomita para el Juego 1 de la Serie Divisional de Detroit contra Oakland el viernes, Scherzer parecía ser la opción más lógica. Y así será.

"Mi plan es poner a lanzar a Max Scherzer en el Juego 1 y el (potencial) Juego 5", dijo el manager de los Tigres, Jim Leyland. "Sentíamos que ésta era la mejor manera de hacerlo. Y si las cosas no salen bien, el abridor del segundo partido podría lanzar el Juego 5 con descanso normal".

Scherzer, de 29 años de edad, por fin ha alcanzado y hasta ha superado las expectativas que se le proyectaban cuando subió a las Grandes Ligas en el 2008 con los Diamondbacks. Siempre tuvo mucho en su recta, pero en el 2013 el diestro ha sabido maximizar su talento--y su curva--para terminar la temporada regular con récord de 21-3, efectividad de 2.90 y 240 ponches en 32 aperturas y 214.1 innings. Fue líder de las Grandes Ligas en victorias y encabezó la Americana en WHIP (bases por bolas más hits por entrada lanzada) con 0.97.

Ahora no sólo abre el primer choque de la postemporada por unos Tigres que aspiran a un anillo de Serie Mundial, sino también lo hace en medio de las voces que aún piden la presencia de Verlander en el montículo.

¿Hay presión en ese sentido?

"No, para nada", dijo Scherzer al respecto. "Estoy emocionado. Para esto es que uno trabaja, para estar en esta posición. Ya se acabó la temporada regular y es hora de salir a jugar béisbol y hacer lo mejor posible".

El oponente de Scherzer, Oakland, se perfila como un hueso duro de roer. Los Atléticos son conocidos por su pitcheo joven, pero su ataque ofensivo conectó la mayor cantidad de jonrones (88) y tuvo el mayor slugging (.451) en Grandes Ligas en la segunda mitad de la campaña.

En dos salidas vs. Oakland este año, Scherzer salió sin decisión, con efectividad de 4.91 (seis carreras limpias en 11.0 entradas). Sin embargo, en su única apertura en el O.co Coliseum, permitió una sola limpia en 6.0 episodios.

Su otra presentación contra los Atléticos fue el 29 de agosto, cuando concedió cinco limpias en 5.0 entradas. Se salvó de una derrota-y los Tigres se salvaron de una barrida de cuatro juegos ante Oakland-cuando Torii Hunter conectó cuadrangular para dejar en el terreno a los Atléticos en el noveno inning.

"Al final de agosto llegaron al Comerica (Park) y nos dieron una paliza", recordó Scherzer. "Eso te dice lo buenos que son como equipo. Tienen muchas formas de ganarte. Tienen buen bateo, buen pitcheo y son un buen club.

"Sabemos que va a ser un reto para nosotros a nivel ofensivo si vamos a derrotarlos en esta serie".

Y el primer reto es para Scherzer, no Verlander.

"Eso sólo significa que voy a tirar el Juego 1", dijo Scherzer, tratando de restarle importancia al orden de la rotación. "Eso es todo".