(Carlos Osorio/AP)

DETROIT -- Miguel Cabrera se sintió alentado por la mejoría en su lesión después de perderse otro partido de los Tigres de Detroit debido a un tirón muscular en el abdomen.

"Me siento mejor", dijo el toletero venezolano después de que Detroit arrolló el miércoles 11-1 a Washington sin él. "Espero poder salir de esto rápido y tratar de estar al 100% el viernes".

Después de tener el día libre el jueves, los Tigres --líderes de la División Central de la Liga Americana-- recibirán a los Medias Blancas de Chicago.

Cabrera dijo que el jueves no bailará, como tenía planeado, sino que acudirá a un evento con fines de caridad.

"No habrá baile. Más bien cantaré", dijo sonriendo.

No entró al diamante el miércoles frente a los Nacionales, un día después de que su lesión empeoró.

El antesalista pareció sentir dolor al fildear una roleta el martes en el quinto inning del encuentro contra Washington, pero permaneció en el terreno.

Cabrera no contestó preguntas sobre la lesión después del partido, y refirió las consultas al preparador físico Kevin Rand. Rand dijo que el venezolano tiene una distensión abdominal, la cual está relacionada con la lesión de cadera que lo hizo perderse cuatro desafíos la semana pasada.

"Sabe que hay ciertas jugadas que van a generar estrés en esa área más que otras", afirmó Rand. "Obviamente uno puede ver que hacer el `swing' no lo afecta. Lo hace muy bien. Las dos jugadas a su derecha, no hubo problemas con ellas. Pero cuando actuó en esa otra jugada... allí sí la sintió (la lesión). Le dio un ligero tirón".

El ganador de la Triple Corona la temporada pasada encabeza las mayores con promedio de .359, y después del martes, estaba empatado con Chris Davis (Baltimore) como líderes en ambas ligas con 99 remolcadas. Además, sus 32 jonrones sólo son superados por los 38 de Davis.

Jim Leyland, manager de los Tigres, dijo que será difícil determinar cuándo deberá jugar Cabrera y cuándo debería descansar con el fin de evitar que se alargue el plazo para su recuperación.

"Esa es una de las cosas difíciles para el pelotero, porque tiene muchas ganas de jugar", afirmó Leyland. "También es una de las cosas difíciles para el manager, porque uno no sabe si debe darle otro día (de descanso). ¿Ya está bien para ponerlo de nuevo allí (en el diamante)? Realmente no lo sé".