(Getty Images)

Primero, los sorprendentes Atléticos de Oakland armaron un tremendo repunte en la segunda mitad para alcanzar y finalmente superar a Texas para llevarse la División Oeste de la Liga Americana, evitando con ello que los Rangers ganaran su tercer banderín consecutivo.

Luego Baltimore eliminó a los Rangers en el juego a ganar o morir por el Comodín de la Liga Americana para darle un final no anticipado a un club que había disputado la Serie Mundial los dos años previos.

Y por si toda esa decepción en el terreno de juego fuera poco, los Rangers sucumbieron en su intento por hacer ruido con alguna maniobra de impacto durante el receso de temporada.

Todo eso en contra de un panorama en el Oeste de la L.A. en el que se espera que Oakland, dada la juventud de su cuerpo de lanzadores, siga mejorando, y los Angelinos de Los Angeles siguieron gastando a lo grande y firmando grandes nombres, esta vez fue Josh Hamilton a un contrato por cinco años, maniobra en la que no sólo agregaron a un bate de poder a la parte gruesa de su lineup pero también le arrebataron a los Rangers la oportunidad de retenerlo.

¿Preocupados?

Los Rangers no lo están, no con Nolan Ryan al frente.

"Una vez que alcanzas el nivel que hemos alcanzado en los últimos cuatro años, los retos se incrementan", manifestó Ryan, el ex lanzador derecho integrante del Salón de la Fama quien es el presidente de los Rangers. "Las cosas no siempre salen como uno quiere, pero tienes que intentarlo y ser fluido.

"Cuando un equipo en tu división hace algo, tus fanáticos tienden a esperar a que tú contraataques, pero no puedes meterte en una situación en la que respondes a algo simplemente por hacerlo".

Entonces los Rangers siguen adelante.

No fueron capaces de volver a firmar a Hamilton, a quien nunca le presentaron una oferta formal aunque indicaron que hubieran considerado un contrato con al menos cuatro años garantizados. Perdieron al cañonero ante sus rivales de división Angelinos, quienes apuestan a que la llegada de Hamilton pueda catapultar a una franquicia que acaparó los reflectores hace un año con las firmas del dominicano Albert Pujols y el zurdo ex de los Rangers C.J. Wilson, pero que a pesar de ello no le alcanzó para finalizar más arriba del tercer lugar en el Oeste de la L.A.

Los Rangers fueron superados por los Dodgers en su intento por adquirir al derecho Zack Greinke, por lo tanto perdieron la oportunidad de adquirir a un legítimo abridor No. 1. Fracasaron en un intento por adquirir vía cambio desde Tampa Bay al derecho James Shields y desde Arizona al jardinero Justin Upton, y el diálogo nunca progresó con Colorado al ir tras el venezolano Carlos González cuando se negaron a considerar ofrecer a cambio a sus aclamados prospectos Mike Olt y el curazoleño Jurickson Profar.

A pesar de todo, nunca entraron en pánico.

En lugar de reaccionar de manera exagerada a su incapacidad de firmar a tipos como Greinke y Hamilton pagando de más para obtener a un pelotero de menor categoría en la agencia libre, los Rangers reevaluaron su roster y en cambio se inclinaron por llenar algunos huecos con jugadores de la casa hasta que algo de mayor impacto pueda conseguirse.

"Decidimos confiar en nuestra gente, tomar decisiones acertadas y armar el club con las piezas que más encajen", dijo recientemente el gerente general Jon Daniels. "Sentimos que hemos logrado eso".

Los Rangers trajeron la influencia veterana de Lance Berkman para que fuera su bateador designado, agregaron a A.J. Pierzynski y volvieron a firmar al boricua Geovany Soto para que se encargaran de la receptoría y añadieron a un grupo de veteranos a la lista de invitados a los entrenamientos primaverales.

Nada deslumbrante.

"Tienes que protegerte en contra de reaccionar exageradamente a algo que alguien más hizo o por no haber adquirido a los jugadores que se tenían en mente", expresó Ryan. "Cuando las cosas no salen como esperas, tienes que dar un paso atrás, digerir las circunstancias, y ver lo que se tiene que hacer para seguir adelante".

Si bien no pudieron adquirir a Greinke, los Rangers cuentan con cuatro pitchers menores de 30 años que se encuentran bajo control del club por al menos cuatro o más temporadas.

Esa lista comienza con el derecho japonés Yu Darvish, quien debutó en la Gran Carpa el año pasado y cerró fuerte la campaña luego de sufrir una baja a mediados de temporada en un esfuerzo por ayudar a los Rangers a aguantar la arremetida de Oakland. Texas ganó cinco de las últimas seis aperturas de Darvish en la temporada regular, período en el que el japonés registró una efectividad de 1.85. Mientras que resultó el pitcher perdedor en el enfrentamiento por el Comodín en contra de Baltimore, el espigado derecho toleró solamente dos carreras limpias en 6 2/3 innings.

También cuentan con Matt Harrison, quien firmó un contrato por cinco años y $55 millones a principios de este mes, así como con el dominicano Alexi Ogando y el zurdo Derek Holland.

Los Rangers tienen a varios jugadores de posición de impacto que podrían estar en camino al equipo grande, aunque con el venezolano Elvis Andrus adueñado del campo corto e Ian Kinsler renuente a mudarse a la inicial y abrir un puesto en la segunda base, Profar está proyectado para al menos comenzar la temporada en ligas menores, junto a Olt, quien presumiblemente se encuentra detrás de Mitch Moreland.

"Me emociona poder darle la oportunidad a otros muchachos de mostrarse y aprovechar las oportunidades", enfatizó Daniels. "En general, estamos satisfechos con lo que tenemos".