PUERTO LA CRUZ, Venezuela - Si hay un deporte que se vive con pasión en esta nación suramericana es el béisbol. Ya son 228 los peloteros nacidos en estas tierras que han militado en las Grandes Ligas, y las satisfacciones que ellos dan a sus paisanos son motivo de incontables titulares en la prensa nacional, y de discusión en los medios radioeléctricos.

Pero no deja de ser menos sorprendente que en un mismo fin de semana, dos jugadores nacidos en este mismo país, ahora el segundo mayor productor foráneo de grandeligas después de la República Dominicana, consigan pasar a los anales de los libros de récords.

Francisco Rodríguez de los Angelinos de los Ángeles de Anaheim consigue su rescate 58 de la temporada, superando el registro de salvados dejado por Bobby Thigpen en 1990. Y apenas 24 horas después, Carlos Zambrano de los Cachorros de Chicago consigue dejar sin hits ni carreras a los Astros de Houston ponchando a 10 contrarios.

Los titulares no han dejado de correr uno tras otro. Un ejemplo del orgullo que significa para los venezolanos tales hazañas es la primera página del diario El Universal, que coloca en la portada tanto a Rodríguez, conocido en Venezuela como "el Kid" como a Zambrano, popularmente llamado "El Toro", por su corpulencia y ferocidad en la lomita..

Toda la prensa nacional ha hecho preparativos para cubrir todo el sendero recorrido por K-Rod para llegar a ser el apagafuegos con más salvamentos obtenidos en un torneo. "En el caso de Francisco, tenemos un periodista que ha hecho seguimiento en el sitio de los acontecimientos", comenta Ismael Granadillo, redactor del diario Líder, uno de dos rotativos dedicados exclusivamente a deportes que se editan en Venezuela. "Estuvimos de guardia esa noche y pudimos obtener diversos tipos de reacciones, tanto de sus compañeros de equipo como de otros vinculados al momento que vivió Rodríguez. Asimismo, hemos desplegado infografías a dos páginas". Todo ello muestra del interés que los aficionados venezolanos tienen en conocer al detalle los logros de sus estrellas.

"Con el no-hitter de Zambrano es distinto, porque nadie sabe a ciencia cierta que algo así va a ocurrir, como si fue con "el Kid" Rodríguez, que ya podíamos anticipar", sigue Granadillo. "Esto cambia radicalmente nuestra agenda noticiosa, estamos tratando de hablar con el propio Zambrano, su familia", además de rememorar que este es el tercer no-hitter lanzado por un serpentinero venezolano. Wilson Alvarez en 1991 dejó en blanco a los Orioles de Baltimore en apenas su segunda salida en las Mayores, defendiendo los colores de los Medias Blancas de Chicago. Aníbal Sánchez repitió el hito en 2006, dándole la victoria a los Marlins de Florida sobre los Diamondbacks de Arizona.

Al quitarse su sombrero de periodista, Granadillo nota algo muy importante: "K-Rod es en este momento el único recordman venezolano, el único pelotero en tener un récord absoluto. Me siento extremadamente orgulloso como su compatriota. Con logros como estos, el nombre de Venezuela toma mayor relevancia. No todo el tiempo se ve a un pelotero romper un récord, y mucho menos lanzar un juego sin hits ni carreras. Ver ambos prácticamente a la vez es algo increíble".

Que los venezolanos puedan jactarse de presenciar ambos hitos sucesivamente, es demostración de la mayor importancia que Venezuela le da al deporte de los diamantes. Así lo dice Domingo Alvarez, Gerente General de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional, que cada invierno es el gran centro de la atención nacional. "No deja de emocionarme que ambas cosas coincidan en un mismo fin de semana. Esto indica no sólo el avance del béisbol venezolano, sino que ya como país productor de peloteros podamos ver algo así". Y dada la calidad de los aportes que Venezuela hace al béisbol mayor, "esto se pudo haber producido en cualquier momento", por lo que Álvarez no ve lejano que se produzca una situación muy similar muy pronto.

"Lo hecho por Rodríguez muestra su madurez como lanzador", prosigue Álvarez, "y Zambrano se mostró muy sereno. Siempre Carlos ha sido un lanzador muy feroz, pero ayer se mostraba increíblemente calmado, en control de la situación. En síntesis, uno no puede sino sentirse cada vez más orgulloso y el béisbol en Venezuela seguirá produciendo cosas cada vez mejores. Y nos vamos a seguir sorprendiendo cada vez más."

"Lo hecho por el Kid es la culminación de la emoción que ya sentíamos al ver acercarse el récord", comenta Mari Montes, columinista del Diario El Universal y presentadora de la cadena Unión Radio, ambas basadas en Caracas. "Con el ritmo que llevaba desde principios de campaña, se esperaba que ocurriese, más no sabes la emoción que vas a vivir cuando en efecto se produce la hazaña. Es como cuando se acerca tu cumpleaños, sabes que viene pero no sabes cuanto vas a disfrutar una vez tienes la fiesta preparada".

"Esta ha sido una temporada muy consistente para Rodríguez, y ha sido un aporte fundamental para la clasificación de la novena de Anaheim, está muy cerca de conseguir la hazaña de Dennis Eckersley en 1992, cuando fue Cy Young y Más Valioso de la Liga Americana. Está muy cerca de llegar a los 62 salvados".

"Y con respecto a Zambrano", sigue Montes, "sólo puedo decir que esta campaña siempre ha estado muy cerca de darnos satisfacciones así. Es un fajador, trabajador a toda prueba e incansable, algo que se requiere para conseguir logros como estos. Mostró un control absoluto, y es aún más sorprendente si consideramos que se habló mucho de su lesión y que el manager Lou Piniella podría dejarlo sin lanzar por el resto de la temporada regular".

"Zambrano es un pitcher de ahora con el corazón de un jugador de antaño", comenta Tony Merola, jefe de prensa de los Caribes de Anzoátegui, el equipo donde Zambrano milita en la pelota invernal de su país. "Parece de una época antigua, donde los peloteros se entregaban sin mirar atrás. Está hecho de un material muy especial, de grandes cosas. Sabemos quien es él, de donde viene, las experiencias y obstáculos que debió sortear para llegar donde estaba".

Y es que si algo tienen Rodriguez y Zambrano en común, es un origen humilde. El Kid fue descubierto en los campos de los barrios humildes de Caracas en 1998, para iniciar un meteórico camino hacia las mayores. Zambrano también debió pasar por sacrificios para poder llegar a donde se encuentra hoy.

"Descubrimos a Zambrano mientras trabajaba en una estación de venta de combustible en Puerto Cabello", rememora Julio Figueroa, scout y persona clave en el descubrimiento del "Big Z". "Jugaba pelota con mi hermano, lo invité a que fuese a practicar con nosotros. Trabajamos en su mecánica de lanzar. El era un muchacho muy pobre, fue firmado y sufrió muchas dificultades en su ascenso a Ligas Menores, con todo el choque cultural, un idioma que no entendía, y además que no había salido nunca de su pueblo natal. Sufría mucho, muchas veces se quería regresar. Fue difícil, pero los resultados se ven hoy en día".

Figueroa concluye, "Yo sabía que algo así iba a pasar con Carlos, no podía saber el momento preciso pero se veía venir. El es una persona muy centrada en su trabajo, en el béisbol, y mientras siga así, no hay nada que lo detendrá".

"Pese a lo difícil de las circunstancias que algunos peloteros pudieron vivir para poder llegar a la cima de este deporte, han luchado para lograr sus objetivos", dice Marcos Grunfeld, periodista y conductor del programa Hablemos de Béisbol en la emisora online Radio sin Fronteras. "Por ese éxito el béisbol es nuestro deporte rey y sin duda alguna yo creo que Venezuela entera se siente feliz este fin de semana por este par de triunfos".

En definitiva, si hay un país que respíra béisbol por los cuatro costados es Venezuela. Una nación que hoy se hincha de orgullo al ver como dos de sus hijos llegan a la cúspide del béisbol. Y seguro que algo así no tardará mucho en volver a producirse.